Como dice el refrán: «En el desierto, el agua es más valiosa que el oro, y para la oveja perdida, un pastor es más valioso que un rey»; de igual modo, lo que es valioso en esta tierra y lo que es valioso en el reino de los cielos son muy diferentes. La riqueza, el honor y el poder que muchas personas en el mundo valoran no tienen valor alguno en el reino de los cielos. Por eso, los santos de la Iglesia primitiva vivieron para el reino de los cielos incluso en medio de la persecución.
En el reino de Dios, la obra más valiosa es poner en práctica la palabra de Dios. Los miembros de la Iglesia de Dios buscan incluso un alma perdida con la verdad del nuevo pacto, creyendo en la palabra de Dios de que reinarán como reyes en el reino de los cielos y brillarán como las estrellas por los siglos de los siglos.
Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Hebreos 11:13
Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Daniel 12:3
Apartado de correos 119, Bundang, Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, República de Corea
Tel.: 031 738 5999; Fax: 031 738 5998
Sede administrativa: 50 Sunae-ro (Sunae-dong), Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, República de Corea
Iglesia matriz: 35 Pangyoyeok-ro (526 Baeghyeon-dong), Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, República de Corea
ⓒ Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial. Todos los derechos reservados. Política de privacidad